Italia es un país del sur de Europa que limita con Francia, Suiza, Austria y Eslovenia, al tiempo que rodea por completo a San Marino y la Ciudad del Vaticano. Su larga península está delimitada por el mar Adriático, el mar Tirreno y el mar Jónico, y alcanza su punto más alto en el Mont Blanc, en el norte. La población y la economía se concentran fuertemente en torno a sus principales centros urbanos. Roma actúa como capital política, mientras que Milán es el principal centro financiero, con otras ciudades importantes como Turín, Nápoles y Florencia que articulan sus respectivas regiones.
El mercado de la vivienda varía significativamente entre las montañas del norte, las colinas del centro y la costa del sur. Las mayores concentraciones de viviendas se encuentran en las grandes ciudades, encabezadas por Roma y Milán, donde los precios de las propiedades son igualmente altos. Los compradores se enfrentan a los costes más elevados en enclaves costeros exclusivos de la Toscana como Forte dei Marmi, que superan con creces la media nacional, y en Florencia. Por el contrario, ciudades regionales como Turín y Palermo ofrecen una vida urbana más asequible, mientras que la región sureña de Apulia brinda algunas de las opciones de vivienda más baratas del país.