Chequia es una república centroeuropea sin salida al mar que limita con Alemania, Polonia, Eslovaquia y Austria. El punto más alto del país es el Sněžka, y su paisaje está modelado por ríos como el Morava, el Dyje y el Olza. La población y la actividad económica se concentran fuertemente en sus principales centros urbanos, encabezados por la capital, Praga, que sirve de eje principal para la administración, el comercio y el empleo. Otras grandes ciudades regionales, como Brno, Ostrava y Pilsen, actúan como centros industriales, educativos y culturales clave para sus respectivas partes del país.
El mercado de la vivienda varía considerablemente entre la capital, los distritos circundantes y las regiones provinciales. Praga concentra más parque de viviendas que ninguna otra zona y es el lugar más caro para vivir, seguida de cerca por la región colindante de Bohemia Central y la ciudad de Brno. En cambio, las zonas industriales y periféricas ofrecen viviendas mucho más baratas. La región de Moravia-Silesia y la de Ústí nad Labem figuran entre las zonas más asequibles del país, con ciudades como Ostrava que ofrecen costes de vivienda más bajos que centros provinciales como Pilsen o České Budějovice.