Finisterre es un departamento francés situado en el extremo más occidental de la región de Bretaña. Este territorio costero se define por su accidentada costa a lo largo del océano Atlántico y su interior montañoso, que alcanza su punto más alto en Roc'h Ruz. Comparte fronteras terrestres con los departamentos vecinos de Côtes-d'Armor y Morbihan.
El mercado de la vivienda es por lo general barato en comparación con la media nacional francesa. Brest concentra la mayor parte del parque de viviendas con una amplia diferencia, seguida de Quimper, que es una opción más económica. Los precios varían significativamente en todo el departamento. Le Relecq-Kerhuon es la localidad más cara para adquirir propiedades, con precios que superan con creces los de los principales centros urbanos. Por el contrario, la ciudad costera de Guilvinec ofrece viviendas mucho más baratas, con precios que se sitúan muy por debajo de la media regional.